La evolución tecnológica de los monitores y televisores LCD ha restado mercado al plasma, al que una nueva regulación energética de la Unión Europea podría dar la puntilla definitiva.
Según el borrador del reglamento que está elaborando Bruselas, filtrado a varios medios británicos, los paneles que más electricidad devoran no podrían comercializarse, quedando sólo en las tiendas aquellos más respetuosos con el medio ambiente.
La normativa sobre consumo energético de dispositivos electrónicos, en forma de reglamento, tiene prevista su aprobación para esta primavera,
y fijará unos nuevos estándares máximos de consumo energético.
Estándares que muchos televisores de plasma de gran formato no
respetan, por lo que tendrían que quedarse fuera del mercado.
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